Atardecer sereno: ámbar, almizcle y vainilla seca
Al caer la tarde, baja intensidades y cambia alturas. Ámbar diáfano, almizcle suave y vainilla seca arropan sin pegarse a textiles. Una vela de madera crepitante, lejos de televisor y cortinas, crea cadencia íntima que invita a soltar listas, hidratar plantas y agradecer el día.